El oleaje observado

Un móvil ardiendo de tanta información. La habitación con luz tenue, y yo acudo al ordenador, está en él, o quizá… solo es más laberinto en una red de hilo tejido para poder cubrir todas las conciencias, y darle todo el sin sentido a la vida, que no desvela respuestas. Y es solamente un vacío de poder apreciar lo que le cuesta la vida al que quiere mejorar y quiere algo de felicidad. Y navegando siempre puedes ver dolores y alegrías y si disfrutas de unos deja los otros a la deriva, pero no te eches a un lado, no apartes la intención de mejorar la crueldad de la vida en tus instantes, en el camino, en el andar, mejora lo que puedas: un momento, un instante de otra alma que intenta buscar la salida de este mar lleno de suciedad, y con mareas de contactos que solamente te saben observar. 


Autor: Miguel Ángel Pérez Salcedo Poeta Intemporal ©.

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