Depredadores de mentiras

La mentira es el discurso modesto de la ignorancia,
Es el secreto a voces de la crónica suicida,
Un vil instrumento de la inteligencia del personaje atormentado,
Una adulación del contrato social permanente e indefinido.
La moraleja de la mentira es refugio de pobres y hogar de villanos.
Entre las patas del caballo malviven las dignidades que nos amargan, allí donde se erigen los eternos y perpetuos rascacielos de las razones bíblicas deliberadas de nuestros primeros momentos, se encuentran las ciudades que defienden la libertad y el buen sentido de la justicia universal. Así lo creemos y lo comprendemos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.