La primavera

En el fondo de mi alma,
ya no me escuece tu mirada,
por el río que no pasas,
ya no corre la misma agua.

Donde se sentó despacio el alba,
donde se ilumina el sol de la naranja,
allí no quedan gritos ni gargantas.

Es preciso que te ame por si pasa,
lo que ya no quiere nadie y alimenta mi desgracia,
yo por verlo y tenerlo pierdo el miedo muerdo el hacha,
si de lluvia son mis lágrimas de cristal son mis palabras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ver más

  • Responsable: TREBOLMENTE.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad